El Euro Digital y la privacidad

El Euro Digital y la privacidad

25 Abril, 2021

El futuro Euro Digital comienza a desvelarse. El BCE ha hecho un análisis de preferencias con una pequeña y muy sesgada muestra de ciudadanos. Lagarde expone en este post que la característica preferida por los encuestados es la privacidad de los pagos. El debate consiste en dotar o no al euro digital de privacidad y en qué medida. La privacidad va desde el anonimato total que ofrecen los billetes y monedas, hasta el registro de todos los pagos, relacionando pagador y pagado, en el otro extremo. Lo cierto es que no he podido encontrar ninguna pregunta sobre esta escala en la encuesta, a pesar de que Lagarde insiste en que la mayoría preferiría evitar el anonimato.

El informe propone un lugar intermedio, garantizando la privacidad de pagos “pequeños” y que no respondan a determinados patrones. La lucha contra el blanqueo de capitales y el terrorismo son la justificación para proponer esta limitación de la privacidad. Los pagos con tarjeta de crédito, mayoritarios ya en nuestra sociedad, son completamente transparentes, tanto para los Bancos como para los Estados. Pagador, pagado, hora, importe y concepto son conocidos y bien determinados. Sin embargo, las monedas digitales podrían devolver a los pagos el anonimato de los billetes.

El BCE entiende por anonimato la incapacidad de relacionar un pago con la identidad del pagador o del pagado. Y sobre esta base, y la justificación del blanqueo y el terrorismo, hace su propuesta de anonimizar solo determinados pagos: pequeños y que no respondan a ciertos patrones. No deja claro quién determinaría y ejecutaría la anonimización, y si se haría pago a pago en el momento de la transacción o bien a posteriori. Y esto determinará, entre otras cosas, la necesidad de una entidad central que verifique todos los pagos, y por tanto tenga acceso a todos sus detalles, aunque posteriormente los borrase, además de condicionar la posibilidad de hacer pagos offline.

¿Necesitamos que exista un elemento central que conozca todos nuestros pagos?

Sin embargo, desde mi punto de vista existe una mejor solución. Las monedas digitales, incluyendo las conocidas como criptodivisas (Bitcoin, Ethereum, Binance, etc.), ofrecen la posibilidad de mantener un registro de todas las transacciones, identificando los monederos que pagan y que reciben, la hora y el importe. Por tanto, la identificación de los agentes involucrados exige simplemente relacionar la identidad de cada uno de ellos con el monedero usado. Estas relaciones entre un monedero y su dueño podrían ser secretas, estando encriptadas y formarían parte del blockchain, evitando la necesidad de un almacén centralizado. El sistema daría acceso a las relaciones a los jueces, y solamente a aquellas sujetas a investigación. Este sistema ofrecería a los interesados muchas garantías, por ejemplo, restringiendo el acceso a base de mancomunar a varios jueces, o incluso a un jurado popular, por ejemplo. Las transacciones discurrirían normalmente de forma totalmente anónima, como los billetes de banco, y se desvelaría la identidad del pagador y del pagado solo en aquellos casos de movimientos sospechosos, bien por el importe, por el patrón de pago, o incluso por la identidad del dueño del monedero.

Yo prefiero que todos los pagos sean anónimos, y los jueces puedan investigar

Las ventajas para el ciudadano son evidentes: el anonimato sería total, excepto para sujetos y pagos investigados por un juez, evitando un control centralizado de los gastos. La desventaja para los Estados es que perderían la capacidad de control de la evasión fiscal que dan hoy los pagos con tarjeta.

Opiniones?

P.S. Por cierto, atentos al lapsus linguae de Lagarde cuando su cerebro dice que queremos anonimato, pero su boca rectifica negándolo. Es mi interpretación.